RÓMULO BETANCOURT Y LA SIEMBRA DE LA DEMOCRACIA
Petróleo sin Reservas
Rafael
Gallegos 721
Uslar Pietri acuñó en piedra la frase “sembrar el petróleo”, que ha resultado emblemática para los venezolanos. Si lo hemos sembrado o no, eso es otra historia.
Pero hay otra frase que nadie acuñó y cada día que pasa nos parece más trascendental: “sembrar la democracia”, es decir desarrollar desde nuestra alma, nuestras raíces, nuestras creencias y nuestra cotidianidad, una forma de vida respetuosa, amplia y tolerante que se refleje en respeto a los derechos humanos, igualdad ante la ley, institucionalidad, libertades y voto libre. Parece fácil…
Pero la democracia no es inherente al ser humano, ni cae del cielo cual maná. Hay que construirla, sembrarla para que dé frutos a través de generaciones, conscientes de su fragilidad… ¡si lo sabremos nosotros! A nuestra República le costó más de cien años lograr la votación universal, directa y secreta. Y fue producto de estudios, concepciones, luchas, cárceles, martirio y exilio de muchos venezolanos.
Entre esos venezolanos destaca Rómulo Betancourt. Se acaban de cumplir el 22 de febrero 118 años de su llegada al mundo. Una vida que es imperativo celebrar todos los años para que no se nos olvide la importancia y la fragilidad (verbigracia) de la democracia.
Fue un sembrador de la democracia desde su adolescencia. Su cumpleaños número 20 lo celebró preso en el Cuartel El Cuño, pagando su participación en los sucesos de febrero de 1928. Con grillos en los pies, compartiendo un calabozo oscuro y sin salidas de aire con el poeta Pio Tamayo (30 años), y los estudiantes Guillermo Prince Lara (22 años), que tuvo el valor de destrozar la lápida de mármol en honor a Juancho Gómez, y con Jóvito Villalba, a quien le faltaban 33 días para cumplir los 20 años. Unos muchachos, tal vez le cantaron a Rómulo su cumple. A los días los soltaron a todos, a excepción de Pio Tamayo.
Pero lejos de abandonar la lucha, se unieron el 7 de abril a la conspiración dirigida desde el Cuartel San Carlos por el capitán Rafael Alvarado, apoyada por cadetes, oficiales y por dirigentes universitarios. Betancourt y Prince Lara lograron escapar y luego exiliarse en Curazao. Distinta la suerte de Villalba, quien fue capturado y engrillado en las mazmorras del régimen por más de seis años, al igual que el capitán Alvarado que murió en la cárcel en 1933, y muchos otros participantes, entre ellos el cadete Eleazar López W., hijo mayor del general López Contreras, quien controló el movimiento y dejó a su hijo en prisión. Eleazar hijo moriría poco después como consecuencia de una enfermedad pulmonar adquirida en la cárcel.
En Curazao, el joven Betancourt continuó estudiando (devorando) teoría política, petróleo y otros temas. Además se carteaba – desde muy joven actuó con visión de trascendencia- con personales como Haya de La Torre y Miguel de Unamuno, entre otros.
Siete años duró su primer exilio. Duras condiciones de vida, pobreza, política, estudio, conspiraciones… En 1929 intentó participar en la rebelión del Falke, dirigida por Román Delgado Chalbaud. Pero la embarcación en la que se trasladaban hasta Cumaná no pudo llegar. Realmente se salvó, porque fue un fracaso. Román Delgado Chalbaud, líder de la rebelión, falleció el día del desembarco. El zamarro Juan Vicente Gómez sabía de la conjura y sus subalternos los estaban esperando.
Luego Betancourt se dirigió a Barranquilla. Para sobrevivir montó una frutería con Raúl Leoni y otros compañeros. Allí fue donde una adivina le preguntó qué hacía allí, le tomó la mano y le leyó que sería presidente de la republica dos veces. También viajó a Costa Rica, donde fue miembro del Partido Comunista. Allí se casó con la maestra Carmen Valverde y procreó a su hija Virginia.
En los años de Barranquilla redactó a dos manos con Miguel Otero Silva “En las huellas de la pezuña”, y luego corredactó “El Plan de Barranquilla”, donde ya se deslindaba de las ideas comunistas, que en él fueron un sarampión juvenil. Este deslinde le ocasionó discusiones con Miguel Otero Silva.
Rómulo Betancourt también participó en la fundación del grupo ARDI. El joven político e intelectual en esos años se convirtió en un autodidacta. Igualmente adquirió gran experiencia organizativa en el partido comunista de Costa Rica.
A sus 27 años, murió Gómez y regresó a Venezuela más maduro, más curtido y con la fijación en su mente de implantar la democracia y de fundar un partido donde participaran los pobres y los ricos, es decir policlasista.
Durante el gobierno de López Contreras, Rómulo Betancourt participó en la fundación del PDN. Fue su secretario de organización, pero el partido nunca fue legalizado. En 1937, fueron expulsados 47 dirigentes bajo la acusación (excusa) de comunistas. Betancourt logró evadir a las autoridades y se mantuvo clandestinidad casi tres años. Escribió bajo seudónimo unos seiscientos artículos en la prensa. Además hacía un trabajo organizativo. Pero las “conchas” dejaron de ser efectivas y fue capturado. Curiosamente el jefe de esa misión fue el futuro esbirro mayor Pedro Estrada. Fue montado en un avión y expulsado de Venezuela.
Volvió bajo el gobierno del presidente Medina Angarita, que no tuvo presos políticos y legalizó los partidos, entre ellos Acción Democrática (AD). Ya sus ideas se definían por nacionalismo económico, lucha contra los latifundios, justicia social y libertades públicas. Para las elecciones de 1945, AD apoyó al Embajador Diógenes Escalante, cuya enfermedad mental lo sacó de juego. Y vino el golpe del 18 de octubre.
Betancourt Presidente
Cierto que el derrocamiento de Medina fue un golpe, pero la Junta de Gobierno presidida por un joven Betancourt de apenas 37 años, fomentó la libertad de expresión, la formación de sindicatos, y dio la lección (ante tanto presidente que quiere permanecer para toda la vida en el poder) de prohibir que ningún miembro de la Junta podía ser candidato presidencial en las siguientes elecciones. Así bajo inédita elección universal, directa y secreta, Don Rómulo Gallegos resultó Presidente. Nueve meses duró en el poder. Se iniciaban los diez años de cruentos gobiernos militares.
Betancourt otra vez exiliado
Apenas se dio el golpe, Rómulo Betancourt se asiló en la Embajada de Colombia y luego vivió su exilio en Cuba, Costa Rica y Nueva York. Chapita intentó asesinarlo con veneno de cobra en 1953. Ya era una figura política internacional. Trató de guiar a AD en Venezuela y en otros países donde había exiliados. Escribió su gran obra “Venezuela Política y Petróleo”. Al llegar a Venezuela en 1958, ya era un político en plena madurez.
Nuevamente Presidente
Ganó las elecciones de 1958. Su gobierno significó una revolución educativa, el desarrollo de muchas ciudades del interior, obras de infraestructura, y en medio de muy difíciles circunstancias respeto a las libertades y a las elecciones democráticas. Dos divisiones de su partido AD, guerrillas de montaña y urbanas, Barcelonazo, Carupanazo y Porteñazo. Fidel Castro entrenaba guerrilleros y financiaba conspiraciones. Rómulo Betancourt encabezó a militares y políticos patriotas con mucho guáramo. Sobrevivió milagrosamente a un atentado dirigido por el dictador Rafael Leonidas Trujillo. Defendió a capa y espada la democracia en Venezuela.
Derrotó la subversión comunista tutelada por Fidel Castro y evitó la propagación del comunismo en Venezuela y en América Latina. Para los que lo acusan de comunista: ¿cómo se puede acusar de comunista al hombre que derrotó tamaña conspiración? Rómulo Betancourt fue un campeón del anticomunismo y de la democracia.
En sus últimos años siguió dando lecciones de convivencia democrática Observó cómo Leoni le entregaba al poder al opositor Caldera en una elección muy reñida. Se fue del país para no inmiscuirse en la política local. Y una honestidad a toda prueba. Sin duda un prócer.
Murió a los 73 años. Relativamente joven. Su azarosa vida y las secuelas del atentado de Chapita le pasaron factura. Sin embargo, llevó a la tumba la satisfacción de haber dedicado su exitosa vida a transformar el país palúdico y reprimido donde nació, en una pujante democracia. Nació en dictadura y murió en una democracia donde él fue un constructor permanente.
Rómulo Betancourt, un prócer civil cuyo legado debemos estudiar todos los días.
Excelente historia narrada de manera agradable.
ResponderEliminarGracias Cesar
EliminarRealmente Betancourt fue uno de esos hombres providenciales.
Su vida movió la historia.
Un abrazote
Es necesario hacer ejercicios y juegos ensayos de democracia en cada nivel de enseñanza en escuelas e institutos. Una asignatura en el pensum de escuelas privadas y públicas. Sembrarla en las mentes como se enseña el idioma.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo Mario.
ResponderEliminarUn abrazote!!! Extensivo a Isa.
De todo hay. Muchos critican a RB sin embargo, su lección recurrente de no aspirar a continuar siendo figura emblemática como presidente, lo enaltece. Ojalá hubiesen más RB dentro de los cuadros políticos actualesen el país o en cualquier sitio del mundo demócrata
ResponderEliminarAsí es César.
ResponderEliminarLo positivo y sobre todo su plataforma le dan un lugar prominente.
Un abrazote!
Claro César.
ResponderEliminarNo es monedita de oro.
Pero hay que analizar sus logros...
Realmente incomparables.
Fue un gran estadista o el mejor que ha tenido en su historia Venezuela. Luchador democrático y de grandes logros en beneficio de nuestro país. Odiado y admirado.Descrito con singular acierto por nuestro admirado escritor Rafael Gallegos.
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