PETRÓLEO: TRANSICIÓN CHUCUTA

 

Petróleo sin Reservas    

Rafael Gallegos 730         

Iniciamos recordando la frase del emblemático Juan Pablo Pérez Alfonzo para reflejar lo limitado de los cambios petroleros que se adelantan en el país. Unos cambios que apenas significan un brinquito respecto al gran salto que es necesario dar en esta materia.

Una visión miope que redundó en una chucuta Reforma a la Ley de hidrocarburos, que por supuesto ha devenido en esta transición petrolera también chucuta.

Ya lo han expresado muchos analistas, la Reforma si bien rompe paradigmas en relación a la participación privada en la industria petrolera, deja mucho que desear en cuanto a otros aspectos…

…Como la discrecionalidad

Ya que le da un poder casi infinito al gobierno para seleccionar los contratos, hacer rebajas en las regalías y en los impuestos. Con toda razón el Colegio de Ingenieros de Venezuela ha solicitado su aporte técnico en la conformación de contratos y selección de empresas. Para evitar que el dedo sea el criterio seleccionador. Ese dedo que significa un gigantesco retroceso a la época de los “chopo e piedra” de Juan Vicente Gómez, que falleció hace más de noventa años…

En línea con el Colegio de Ingenieros, el Encargado de Negocios de Estados Unidos en Venezuela Mr. John Barrett, expresó que es hora de incorporar a la diáspora al negocio petrolero. Mr. Barrett es insospechable de querer “encamburar” a nadie. Seguramente pensó en agregar valor al negocio incorporando gente que conozca la teoría, los procesos, los campos e instalaciones petroleras, la gente, los pueblos, la idiosincrasia. Y esa diáspora que él menciona la integran los técnicos que están fuera y los que están dentro del país como jubilados, retirados activos en otras áreas. También la Gente del Petróleo (sobre quienes pesa la absurda prohibición de trabajar en la industria),  y los integrantes del Plan Táctico de Emergencia (PTE), que son más de quinientos técnicos conocedores del negocio que tienen años preparándose para el rescate de Pdvsa, para adaptarla a la incorporación de capitales privados de manera óptima, evitando peligrosas rebatiñas. Verbigracia…

… O como la Transparencia

Se jactan de 29 contratos participativos de producción CPP , y no muestran las condiciones de esos contratos, ni proceden a eliminar las más de treinta Empresas Mixtas improductivas, que da la impresión que sus accionistas “engordan”  como ganado a la espera de compradores, en lugar de producir. Lo lógico es que copien la transparencia de la Apertura Petrolera, cuando las negociaciones se hacían por televisión.

Límites de la Reforma y del “protectorado”

La Reforma atrae únicamente – lo expresó Calderón Berti- inversiones de las empresas que ya están aquí. En general no atrae capitales de las grandes empresas. Conoco, Exxon y sorpresivamente Chevron se han expresado como aquella canción: hacen falta muchas cosas para conseguir… la inversión en Venezuela.

La reforma hasta ahora ha incrementado la exportación de crudos pesados a Estados Unidos. Tal vez lleguen a quinientos o seiscientos mil barriles diarios, que enriquezcan la oferta de buen crudo (Merey) a las refinerías de la Costa Este de ese país, influyendo ello en la armonía del negocio y la estabilización de los precios de los combustibles.   

Pero es insuficiente, las potencialidades de hidrocarburos de Venezuela piden a gritos una reforma con Visión de largo plazo. Orientada a incrementar significativamente la oferta de crudos medianos y livianos. Que entre otros aspectos, pueda sustituir parcialmente la declinación de Estados Unidos que se estima a partir de tres o cuatro años.  Una gran oportunidad que - para variar - estamos desaprovechando los venezolanos.

¿Y las divisas petroleras?

Por cierto, es hora que las divisas de la venta del petróleo que nos ha comprado este año Estados Unidos este año (se estiman por lo menos cuatro o cinco mil millones de dólares - in crescendo - que reposan en el Tesoro de ese país), lleguen a Venezuela, y que por lo menos que se nos indique a los venezolanos a cuánto ascienden. Y que a esa “diáspora” – volvemos a Mr. Barrett - se le consulte en cuanto a su uso.

Claro, esto mientras se inicia la transición hacia la democracia, cuando los venezolanos manejemos con autonomía y soberanía nuestros ingresos, como debe ser. Porque en Venezuela ni cuando el dictador Juan Vicente Gómez, existió algo similar a la cubana Enmienda Platt.

Chao miopía

Lo chucuto de esta Reforma impide ver lo esplendoroso del futuro petrolero que nos espera, si y solo si, lo sabemos construir desde este momento. Hoy el gobierno habla de llegar hasta 1,3 o 1,4 millones de barriles cuando deberíamos estar proyectando tres, cuatro y hasta más millones de barriles, con refinerías al tope, industrializando el gas y hasta exportando gas natural licuado… hablan de un millón y pico de barriles diarios como un logro… miopía que no permite vislumbrar la meta de comenzar a construir una potencia petrolera.

La cifras del gobierno

Utópicas, como las que recientemente ofrecieron en un importante encuentro empresarial. Hablaron de 42 taladros en acción en Venezuela (apenas hay unos tres)… caramba, ni contando los cabilleros. Dijeron producir 1,2 millones de barriles por día cuando las cifras primarias de la OPEP (la que suministra el mismo gobierno a la OPEP) son de cien mil barriles menos, y las cifras secundarias, ni hablar, no llegan al millón. O eso de decir que se trabajaron más de tres mil pozos…ojalá dijeran cuales y cómo.

O jactarse de 82.000 trabajadores cuando en 2002, había “apenas” 46.000 trabajadores que producían más de tres millones de barriles y se encaminaban a casi seis millones… No se puede tapar la historia con un dedo. 

Es la hora

Ya está bueno, es la hora de las cifras ciertas y soportadas, de estrategias asertivas, del trabajo en equipo sin discriminación. De las reformas con amplia Visión de Futuro que sirvan de preámbulo para una Ley Orgánica de Hidrocarburos, que incluya como en las leyes modernas,  Agencia de Energía, Rondas de Licitación, etc.

Y de hacer que esas leyes naveguen en un entorno, sin peligro de encallar. Que sean imán para los inversionistas (nacionales y extranjeros).

¿Y qué quieren los inversionistas? Seguridad Jurídica. Separación de Poderes. Certeza en el respeto y retorno de sus capitales. Gobiernos producto de elecciones libres… eso que en pocas palabras se llama democracia.

De lo contrario, se irán a Guyana, Brasil, Argentina… países que sumados todos, no tienen ni la sombra de reservas de hidrocarburos que tiene Venezuela. 

Ya está bueno de tanta miopía y disfuncionalidad. No podemos seguir siendo el país de las oportunidades perdidas. Es la hora de la verdadera transición petrolera… y claro, de la transición del país.

Comencemos pues…

Comentarios

  1. Buen día, Rafael. Felicitaciones cuádruple por tan buen artículo. Por valiente, sincero, técnico y didáctico. Gracias

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  2. Rafael, muy alineada tu síntesis de como debemos, y tenemos , que gerenciar la Transición Petrolera en Venezuela, en pro de la recuperación estratégica sostenible de la IPN, a corto, mediano y largo plazo, con retorno de inversión efectiva para Todos los capitalistas nacionales y extranjeros. Y un futuro mejor para los trabajadores con Sentido de Pertenecía y ética profesional. A quitarse los Lentes. Abrazos

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